Agua residual tratada: ¿a dónde va después de pasar por una planta y para qué sirve?
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La mayoría del contenido sobre aguas residuales se detiene en el mismo punto: explica cómo se recolecta el agua, cómo se transporta y cómo se trata. Pero pocas veces se responde la pregunta que viene después: ¿qué pasa con esa agua una vez sale de la planta de tratamiento?
La respuesta no es única. Dependiendo del nivel de tratamiento alcanzado y de las condiciones específicas del proyecto, el agua tratada puede tener destinos muy distintos: desde volver a un río o quebrada, hasta convertirse en un recurso reutilizable para riego agrícola o procesos industriales. En este artículo cerramos ese ciclo que muchas veces queda incompleto.
Si todavía no ha leído la primera parte de esta serie, puede conocer el recorrido completo del agua residual desde el desagüe hasta la planta aquí.
El destino más común: reintegración a un cuerpo de agua
La mayoría del agua tratada en Colombia se vierte a un cuerpo de agua receptor —un río, una quebrada o, en algunos casos, el suelo— una vez cumple con los parámetros de calidad exigidos por la normativa ambiental. Este proceso está regulado principalmente por la Resolución 0631 de 2015, que establece los valores límite permisibles para verter aguas residuales tratadas tanto a cuerpos de agua superficiales como a los sistemas de alcantarillado público, y por la Resolución 699 de 2021, específica para vertimientos al suelo.
Este destino no significa que el agua “desaparece” del ciclo: al reintegrarse a una fuente hídrica, vuelve a formar parte del ciclo natural del agua, alimentando el caudal de ríos y quebradas que a su vez abastecen a otras poblaciones y ecosistemas aguas abajo.
Un dato que pocas personas conocen: según cifras de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, solo cerca del 48% de los municipios colombianos cuentan con una planta de tratamiento de aguas residuales (541 de 1.122 municipios). Esto significa que en más de la mitad del país, el agua residual todavía se vierte a fuentes hídricas sin el nivel de tratamiento que sí reciben las aguas de municipios con PTAR, lo que hace que contar con un servicio de tratamiento adecuado sea aún más relevante donde sí está disponible.
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El segundo destino: reúso del agua tratada
Desde 2021, Colombia cuenta con un marco normativo específico que regula qué puede hacerse con el agua residual tratada más allá de devolverla a una fuente hídrica: la Resolución 1256 de 2021 del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, que reemplazó a la anterior Resolución 1207 de 2014.
Esta norma distingue dos conceptos que suelen confundirse:
Recirculación
Es el uso del agua residual dentro de la misma actividad económica que la generó, sin que exista contacto con el suelo (salvo el suelo donde está la infraestructura). Por ejemplo, una industria que reutiliza su propia agua tratada en un proceso de enfriamiento interno.
Un punto importante: la norma establece que, siempre que sea técnica y económicamente viable, cualquier usuario puede recircular sus aguas residuales sin necesidad de una autorización ambiental adicional, lo que facilita bastante este tipo de aprovechamiento interno.
Reúso
Es el uso del agua residual por parte de un tercero distinto, para una actividad diferente a la que la generó. Este caso sí requiere una concesión de aguas residuales ante la autoridad ambiental competente, y quien recibe el agua —llamado “Usuario Receptor” en la norma— asume la responsabilidad de cumplir con los criterios de calidad exigidos para el uso específico que le dará.
¿Para qué se puede usar el agua residual tratada?
Según la Resolución 1256 de 2021, el agua residual tratada puede destinarse principalmente a dos grandes usos:
Uso agrícola
Riego de cultivos, siempre que el agua cumpla con criterios específicos de calidad establecidos en el Decreto 1076 de 2015, y que se presente ante la autoridad ambiental una evaluación de vulnerabilidad de los acuíferos de la zona, junto con un plan de monitoreo continuo de la calidad del agua utilizada.
Uso industrial
Procesos industriales que no requieren agua potable, como sistemas de enfriamiento, limpieza de instalaciones o ciertos procesos productivos, dependiendo del sector y el nivel de tratamiento alcanzado.
Riego de zonas verdes y mantenimiento de parques
El propio Ministerio de Ambiente ha señalado esta posibilidad como una de las aplicaciones más directas del reúso, especialmente útil en zonas donde escasea el agua potable para este tipo de uso no prioritario.
Es importante aclarar: la resolución específicamente excluye de su alcance el uso de aguas residuales como fertilizante o acondicionador de suelos, lo cual se regula bajo un marco normativo distinto.
¿Qué determina si el agua puede reutilizarse o no?
No toda agua tratada puede destinarse a cualquier uso. El factor decisivo es el nivel de tratamiento alcanzado:
Un agua que solo pasó por tratamiento primario y secundario puede cumplir los parámetros para verterse a un río, pero no necesariamente los criterios de calidad más exigentes que requiere el reúso agrícola o industrial.
Un agua que pasó por tratamiento terciario —con procesos adicionales de filtración fina y desinfección— tiene mayor probabilidad de cumplir los criterios de calidad necesarios para destinos de reúso.
Por eso, cuando una empresa evalúa si puede reutilizar su propia agua tratada, el primer paso técnico es verificar qué nivel de tratamiento tiene su sistema actual frente a los criterios de calidad exigidos para el uso que se quiere dar.
¿Quiere entender las etapas completas del tratamiento antes de evaluar el reúso? Lea nuestro artículo sobre el recorrido completo del agua residual aquí.
¿Por qué esto le importa a su empresa, incluso si no piensa reutilizar el agua?
Aunque su empresa no tenga planeado implementar un sistema de reúso, entender este ciclo completo tiene beneficios prácticos:
1. Contextualiza el valor de un buen tratamiento1. Contextualiza el valor de un buen tratamiento
Saber que el nivel de tratamiento determina las posibilidades futuras del agua ayuda a entender por qué invertir en un proceso de tratamiento adecuado no es solo una obligación legal, sino una decisión que también abre o cierra puertas a futuro. junto con un plan de monitoreo continuo de la calidad del agua utilizada.
2. Es relevante en contextos de escasez hídrica
En municipios donde el recurso hídrico es limitado, contar con un plan de reúso —incluso a futuro— puede convertirse en una ventaja operativa relevante, especialmente para industrias con procesos que consumen grandes volúmenes de agua.
3. Se alinea con criterios de sostenibilidad cada vez más exigidos
Certificaciones de sostenibilidad, procesos de exportación y auditorías corporativas valoran cada vez más que una empresa pueda demostrar una gestión eficiente y circular de su recurso hídrico, no solo su disposición.
Cómo trabaja la planta de tratamiento de Magnus Ambientales
En Magnus Ambientales, la disposición final del agua que recolectamos se realiza en nuestra propia planta de tratamiento, siguiendo el proceso técnico correspondiente antes de su destino final conforme a la normativa ambiental vigente. Contar con planta propia significa que todo el recorrido del agua —desde la recolección hasta su disposición final— queda bajo trazabilidad completa y verificable, algo que no todos los transportadores de la región pueden garantizar.
Conozca más sobre nuestra planta de tratamiento aquí.
Preguntas frecuentes
- ¿Cualquier empresa puede reutilizar su propia agua residual tratada sin permisos?
Si se trata de recirculación dentro de la misma actividad que generó el agua, y es técnica y económicamente viable, no se requiere autorización ambiental adicional según la Resolución 1256 de 2021. Si el agua se entrega a un tercero para un uso distinto (reúso), sí se requiere una concesión ante la autoridad ambiental. - ¿El agua residual tratada se puede volver potable?
El tratamiento de aguas residuales y la potabilización son procesos distintos con objetivos diferentes. El agua tratada bajo los estándares de vertimiento o reúso no equivale automáticamente a agua potable, que requiere un proceso y una normativa específica adicional. - ¿Qué pasa si el agua reutilizada genera algún problema durante su uso?
La normativa exige que, ante cualquier contingencia, se notifique de inmediato a la autoridad ambiental y se suspenda el uso del agua residual hasta ejecutar las acciones correctivas necesarias. - ¿Todas las plantas de tratamiento en Colombia permiten reúso del agua?
No necesariamente. Depende del nivel de tratamiento que tenga cada planta y de si el usuario ha tramitado la concesión correspondiente para destinar esa agua a un uso de reúso específico. - ¿El reúso de agua residual es una práctica común en Colombia?
Es una práctica en crecimiento, impulsada por el marco normativo de 2021 y por la Estrategia Nacional de Economía Circular del gobierno nacional, aunque todavía representa una fracción menor frente al destino más común, que sigue siendo el vertimiento a cuerpos de agua tras el tratamiento correspondiente.
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